ORIGEN
Durante el siglo XIX, el acto de disparar pasó de ser una herramienta de subsistencia a una práctica deportiva, impulsada por el surgimiento de la revolución industrial. Con la disminución de la caza como medio de obtención de alimentos para un número creciente de personas, el tiro ganó popularidad como un pasatiempo extendido en países anglófonos como Inglaterra, Estados Unidos, Irlanda y Sudáfrica.
El Tiro tuvo sus orígenes en Europa —en países como Alemania, se fundaron clubes hace más de 500 años—. La popularidad del deporte creció en naciones de lengua inglesa con la creación de organizaciones de tiradores en Inglaterra, en 1859, y en los Estados Unidos, en 1871.
Además de promover la precisión y la concentración, el tiro deportivo también cultiva habilidades como la disciplina, el autocontrol y la seguridad en el manejo de armas de fuego.